Yo opino

Por Martha Cristina Ortiz Gaona, Adriana Patricia Rocha Hernández, Fernando Contreras Arellano y Christian Huicochea Álvarez

Sin lugar a dudas, viajar es una experiencia enriquecedora, pero cuando se trata de atravesar un continente, hacer más de 20 horas de vuelo y arribar en un país cuya lengua materna es el danés, esa aventura se torna toda una experiencia de vida.

Dinamarca fue nuestro destino, una ciudad francamente hermosa, con gente muy agradable y siempre dispuesta a ayudar. 

Nos perdimos en más de una ocasión, pero nunca faltó quién nos tendiera la mano para llegar a nuestro destino y, poco a poco, irnos familiarizando con este mágico lugar.

Todo inició con un proyecto escolar, de esos que te entusiasman, pero que no imaginas la cantidad de puertas que te abrirían. En ese momento, éramos estudiantes de los últimos semestres de la Licenciatura en Ingeniería Biomédica, aquí en la Universidad De La Salle Bajío. 

Nuestro maestro, el Dr. Edgar Villagrán, con su acostumbrado entusiasmo, nos invitó a realizar un proyecto que permitiera detectar el estrés por medio de sensores en la punta de los dedos. Esto nos permitió darnos cuenta de que estábamos acercándonos a desarrollar un proyecto más consolidado, ya que se colaboró con el Centro de Neurociencias de la Universidad, donde la propuesta fue muy bien recibida. Así que comenzamos a trabajar en ello, tipificando el estrés, mediante la señal eléctrica, la temperatura corporal y los niveles de humedad, por mencionar algo.

Y fue ahí, donde todo se desencadenó. La propuesta de visitar el Instituto Niel Bohr para conocer el proyecto Magnetómetro Cuántico, que podría sumar a nuestro propio desarrollo, en cada momento se fue esclareciendo, hasta que se convirtió en una realidad. Ya que, finalmente, tanto nuestro proyecto como el desarrollado en Dinamarca estaban muy relacionados.

Con el apoyo de nuestra Universidad, del Director de la Facultad de Tecnologías de Información, de nuestros docentes y familias, hicimos todos los preparativos para embarcarnos en esta experiencia que transformó nuestra visión y, sin duda alguna, nos hizo madurar.


Visita al departamento de Biofísica con la Dra. Tian Wang

Durante la primera semana, el Dr. Kasper Jensen, la Dra. Tian Wang y el Dr. Thomas Rainer Heimburg nos abrieron las puertas, no solo del Instituto Niels Bohr, sino de sus conocimientos. Nos explicaron a detalle en qué consistía el proyecto, por el cual estábamos ahí y pudimos observar el magnetómetro físicamente en el laboratorio. 

El poder compartir con tantos expertos que saben lo que quieren hacer y cómo llevarlo a cabo, nos permitió valorar la importancia del trabajo interdisciplinario, donde incluso se nos cuestionó qué era lo que pensábamos aportar al proyecto. 
Una de las mejores sensaciones vividas fue el darnos cuenta de que lo que aprendimos a lo largo de nuestros estudios universitarios ha sido fructuoso, ya que cuando nos cuestionaban, encontramos las herramientas para responder y estar a la altura. Más aún, nos dimos cuenta de que no estamos tan lejos de poder lograr lo que ellos están haciendo, ya que los sistemas y programas que utilizan, son los mismos que nosotros aprendimos a usar durante nuestros estudios universitarios.

En la segunda semana, nuestro destino fue la Universidad Técnica de Dinamarca, donde nos recibió el PhD Thomas Sams, quien nos presentó a  fondo su trabajo sobre el efecto de difusión retardado con la vinculación de Tobramcym en un modelo de biofilme de Aligato.

Igualmente, el PhD. Sadasivan Puthusserypady, nos compartió su trabajo general sobre el procesamiento de bioseñales, en concreto su  trabajo en la llamada Human Brain-Computer Interface (Interfaz Cerebro Humano-Computadora).

Dentro de los diálogos sostenidos tanto en el Instituto Niel Bohr como en la Universidad Técnica de Dinamarca, quisimos resaltar la importancia de nuestra carrera y de la investigación como medios para mejorar la calidad de vida de los pacientes y una estancia más confortable dentro de un hospital. No solamente estamos vinculados con la tecnología, sino con el cuerpo humano.


Laboratorio de Biomédica, Universidad Técnica de Dinamarca

Sin duda, este viaje, nos permitió conocer cómo es que se trabaja en otras universidades, pero lo más importante, es que se ha sembrado en cada uno de nosotros el plantear cómo podemos mejorar en nuestro propio país y producir ideas, no solo fabricarlas.