Yo opino

Por Manuel Miranda

“Siempre estoy en búsqueda de actividades que me permitan crecer como persona y me posibiliten servir a los demás…”

Sin embargo, lograrlo implica vencer el miedo, renunciar a la zona de confort, esforzarse mucho y realizar sacrificios. Pero, al final, todo eso vale la pena.

Hoy por hoy, estudio el séptimo semestre de Ingeniería de Software y Sistemas Computacionales. En un principio tuve duda, pero conforme pasaron las materias y los semestres, me enamoré de mi carrera. Disfruto mucho la amplitud que tiene y que, sin importar el lugar y el nivel de desarrollo, sigue siendo Software.

Quizá ese pensamiento fue lo que me llevó a irme de intercambio por un mes y medio a Egipto. A través de AIESEC, busqué el apoyo para vivir esta experiencia, que agradezco profundamente, pues es así como pude valorar más que México sea mi país, donde si bien se tienen problemas, no me cae duda de que se puede salir adelante.

Durante este viaje, el choque cultural fue fuerte; por ejemplo, su formato de trabajo es más relajado, entran a laborar a las 10.00 y salen entre las 17.00 o 18.00 horas, y la semana inicia el domingo. Sobre la comida, definitivamente no es uno de sus puntos fuertes, pero sí lo es su gente, quien se muestra cálida y honesta.

Aunque no era el único mexicano que tuvo la oportunidad de ir y hacer prácticas, sí lo era en el área de desarrollo. Ahí pude corroborar que el nivel educativo y conocimientos que nos ha impartido la Universidad son excelentes, incluso realicé algunas aportaciones técnicas y administrativas.

La  empresa que me acogió se llama Xiotec, enfocada, principalmente, al desarrollo de casas inteligentes, quien además realiza varios concursos como el de robótica e, incluso, una de las tareas que me traje desde allá, es impulsar que los jóvenes y niños desarrollen habilidades y programación para robots.

De las situaciones que más gocé durante esta estancia fue comprobar que las fronteras no existen, que la relación con egipcios, hindúes o brasileños se basa en el trato con personas, más allá de los países de origen.
Otras de las cosas que disfruto hacer es participar en concursos y es algo que le agradezco a La Salle, que siempre nos impulsan a hacer cosas diferentes, a renovarnos… por ello, cada vez que he tenido oportunidad, he sido parte del Hackathon.

De igual manera, el ser Presidente del Consejo de Alumnos de la Facultad de Tecnologías de Información me ha permitido formar vínculos y estrechar relaciones. Con el trabajo realizado con todo el equipo del Consejo, buscamos fomentar la inquietud de hacer cosas diferentes entre los alumnos, de ser participativos y críticos, así como ser el punto de encuentro entre los directivos, coordinadores, docentes y estudiantes.

Si bien estoy a un paso de egresar, estoy convencido de que nunca se deja de aprender, y aunque quiero realizar algunos estudios en el extranjero, deseo regresar a León para retribuirle de alguna manera, lo mucho que me ha dado, actuando siempre con tolerancia, justicia y respeto, tal como mi familia me lo inculcó.