Yo Opino

Por Laisha Varani y Francisco Romero

“Toda carga se vuelve más ligera cuando se comparte”
Laisha Varani Bautista Soria

¡Hola! Mi nombre es Laisha Varani, recién egresada de Ingeniería Electromecánica, somos cuatro personas en mi casa con mis papás y mi hermano, yo soy la menor, soy una persona muy curiosa, tengo un carácter muy fuerte que valora mucho la amistad; la gente que amo es lo más importante para mí, me gusta aprender y esforzarme en lo que hago, tiendo a ser muy perfeccionista, me gusta leer novelas románticas o libros de ciencia ficción y fantasía o ver series y películas del mismo tipo, amo bailar, aunque no lo hago tan seguido como me gustaría y disfruto mucho estar al aire libre.

Respecto a mi vida académica, mi trayectoria universitaria empezó en otra universidad y con otra carrera, cuando me di cuenta de que no era lo que yo quería, mis papás me motivaron a cambiarme a la Universidad De La Salle Bajío. Mi hermano estaba estudiando ahí y siempre les gustó mucho el sistema educativo integral y los valores e ideales que promueve la universidad, así que fui a pedir informes, platicar con el coordinador de la carrera y me convencí de cambiarme ¡Excelente decisión, Laisha del pasado!

Disfruté muchísimo mi estancia en la universidad, desde las clases, el trato de la mayoría de mis profesores y su vasta experiencia, la convivencia con mis compañeros y los amigos que hice, los talleres culturales y las actividades deportivas, hasta encontrar una buena novela romántica en la biblioteca y salir a almorzar al jardín de al lado mientras esperaba por mi siguiente clase. Cabe aclarar que yo fui alumna de equivalencia (me revalidaron algunas materias) y mi horario era un desastre. Había días que estaba en la universidad de siete a siete con muchos tiempos libres; sin embargo, iba a su gimnasio o a clases de guitarra y de danza folclórica y, entre eso y los espacios acogedores que tiene la universidad, realmente no fue pesado estar ahí casi todo el día.

Además, ese caos de horario, me permitió conocer personas de todos los semestres e incluso de otras carreras, ya que llegué a tomar clases con otras facultades, recuerdo que en una de las ocasiones que estaba en el edificio de Derecho, descubrí un pequeño cartel invitando a un campamento de liderazgo (TALUL); no estaba muy segura de qué trataba o cómo sería, pero me aventuré a vivirlo. Ahí aprendí mucho y conocí varios de los grupos estudiantiles de la universidad donde descubrí otro mundo, lleno de jóvenes con inquietudes por hacer más. Al año siguiente ya estaba en el comité que organiza este campamento, lo que fue un reto muy divertido.

​También entré a un taller llamado “Escuela de colaboradores”, que se enfoca en estrategias para el correcto trabajo en equipo. También fue parte del grupo estudiantil “Fuerza Salle”, con la intención de misionar con ellos. Aunado a ello, quise participar en la creación de otro grupo que se llamaría “Menos mal” (el nombre es en referencia a esta canción que me gustaría recomendar: Menos mal (feat. Alex Lora - Jesuitas Acústico) donde se estaban organizando actividades de pastoral para la comunidad estudiantil. Y como mi alma inquieta no sabe estar quita, entré a “BAJA”, un equipo multidisciplinario que se enfoca en diseñar y construir un vehículo todo terreno para competencias, donde estuve a cargo del sistema de frenos; en este último equipo aprendí y reforcé muchos conocimientos de ingeniería, aprendí a trabajar por largos periodos y bajo presión porque se acercaba la competencia o algo fallaba, hubo muchas desveladas, pero valió la pena cada una de ellas, lo que aprendes, lo que vives en ese equipo vale todo el esfuerzo y hasta cierto punto el sacrificio, ya que exige 100% estar ahí, lo único de lo que me arrepiento de ese equipo, es no haber sido miembro desde que entré a la universidad. 

Todas las actividades y experiencias que viví en la universidad me ayudaron a crearme sueños y metas, como mi propia empresa de diseño e implementación de maquinaria para automatización de procesos, de la que después pueda obtener recursos para hacer una organización que apoye a mamás solteras o sin recursos para que el aborto no sea una opción para ellas. Antes de llegar a esto planeo seguirme preparando, como persona y mujer católica, para seguir haciendo lo posible por dar lo mejor de mí y como ingeniero, para lo cual seguiré apoyándome de la universidad, con los cursos y la educación continua que ofrecen, justo acabo de empezar un curso de “Automatización con PLC y redes industriales”. 

Para terminar, me gustaría dar un par de consejos a todos los jóvenes que están en camino o por empezar el rumbo de un universitario, se vale equivocarse, pero no rendirse, cada día es una nueva oportunidad, inscríbete a todas las actividades, grupos, talleres y cursos que puedas, créeme, todo sirve y te deja algo para tu crecimiento, dedica tiempo a divertirte al igual que a tus actividades académicas, ambas son muy importantes y sonará a cliché, pero sí hay tiempo y lugar para todo, apóyate de gente que piense y vea la vida como tú, toda carga se vuelve más ligera cuando se comparte y, por último, agradece a tus padres, a tus amigos, a tu familia, a tu pareja y a ti, por apoyarte y motivarte a seguir creciendo. A veces eso es todo lo que necesitas para lograr lo que sea y se nos olvida que no vamos solos. ¡Ánimo, esto apenas es el inicio del camino, lo importante es que ya vas en él!

 

“Y es en esto que he encontrado plenitud: buscar lo que me gusta e interesa, aunque no tenga claro cómo hacerlo”
Francisco Romero

Mi nombre es Francisco Javier Romero Camacho, soy alguien entregado, una persona responsable, me gusta pasar el tiempo con amigos, el fútbol, la tecnología, conocer nuevos lugares, personas y experiencias. Soy recién egresado de Ingeniería Electromecánica, trabajo en Cortes Universales DMT empresa dedicada a la manufactura.

Y, aunque me encanta mi carrera, no siempre desee ser ingeniero. Cuando cursaba la secundaria me encantaba dibujar y había decidido estudiar arquitectura, pero después de estar en taller de dibujo industrial y el área de diseño en la preparatoria comencé a ver rutinario el hacer planos y a la par comenzó mi interés por la tecnología, como los robots de Boston Dynamics. Además, en una plática casual en alguna clase de la preparatoria, un amigo me contó que su madre era enfermera y que le gustaría tener una profesión como esta, debido a que en enfermería abarcas un amplio rango de conocimientos sin especializarte en uno. El concepto se me hizo interesante, ya que con esta característica de variedad podría conocer los diferentes enfoques que se tiene de un campo; teniendo en mente esta analogía, busqué una opción así de versátil en la tecnología, entre las cuales encontré Ingeniería Electromecánica e Ingeniería Mecatrónica. Entre las circunstancias de mi vida y mis decisiones, opté por Ingeniería Electromecánica en la Universidad De La Salle Bajío, una decisión de la cual estoy orgulloso de haber tomado por todas las personas que conocí, experiencias y por la preparación profesional obtenida. 

Ahora bien, mi vínculo con la esencia de la universidad comenzó desde la preparatoria Américas (preparatoria de la Universidad De La Salle Bajío), con el equipo representativo de futbol, misiones, campamentos vocacionales, actividades culturales y sociales que me formaron en diferentes aspectos de mi vida y que me permitieron ver la variedad de ámbitos que existen fuera de lo académico en la universidad. Por eso, cuando comencé con mi etapa universitaria, traté de descubrir actividades nuevas para mí, pero que la universidad ofrecía como talleres culturales, grupos estudiantiles y proyectos sociales. Puedo decir que aprecio mucho que la universidad no solo ofrezca desarrollarte académicamente como futuro profesionista, sino en diferentes aspectos que permiten desarrollarte también como persona. 

De hecho, algunas experiencias marcaron un antes y después en mí; por ejemplo, en cuarto semestre de la carrera me uní a un grupo de compañeros de diferentes semestres con el fin de impartir cursos de programación a preparatorias, proyecto que se desenvolvió de una gran manera, puesto que un grupo de alumnos de los cursos ganaron el sexto lugar en el XXIX Concurso Nacional de Aparatos y Experimentos de Física, 

Con esto, me motivé por conseguir logros como los de estos chicos, así que, con el espíritu de aventura a tope, participé en la convocatoria de León Joven por el Mundo, donde fui seleccionado en un voluntariado ecológico en Serbia, la cual ha sido la mejor experiencia de mi vida hasta ahora: conocí personas, diferentes países, ciudades y culturas, cosas con las que siempre soñé. Esto realmente abrió mi mente: ver que hay muchas personas queriendo hacer un cambio en el mundo. Por ello, busqué envolverme en actividades que impulsaran iniciativas de cambio, participé en el campamento TALUL donde conocí personas inspiradoras e involucradas en varias actividades interesantes. Pasado el tiempo, me invitaron a ser copresidente del grupo estudiantil de felinos y coscholar manager de Youth GTO, ambas son similares: redes juveniles que buscan fomentar el lasallismo y la interculturalidad, correspondientemente, a través de proyectos que, lamentablemente, se vieron afectados por la pandemia, pero estos grupos me enseñaron a ser flexible con la adversidad y buscar adaptarte a las situaciones.

Finalmente, uno de los logros más importantes como universitario fue obtener el noveno lugar en el primer Reto Bushido de SMC, concurso a nivel nacional de neumática, hidráulica y automatización, donde fuimos premiados con $436 000 pesos (aprox.) en especie de equipo SMC para la universidad. Fue un reto, a través del cual descubrí que me encanta la automatización, tanto que me inscribí al curso de “Automatización con PLC y redes industriales” que se imparte en la universidad. 

Claro está que, hay muchas amistades, momentos y lugares que también han moldeado mi forma ser, pero estas cuatro (clases de programación, voluntariado, copresidencias y reto bushido) en la cuestión académica/universitaria fueron puntos de inflexión en la carrera.  

Dejando de lado lo académico, uno de mis más grandes sueños es conocer la mayor cantidad de países posibles, porque ese intercambio que se da con personas, lugares y culturas, nutre mucho la mente para percibir las cosas en diferentes maneras a como normalmente las vemos abriéndonos a un nuevo mundo de posibilidades. Por mencionar algunas experiencias que me gustaría vivir serían surfear en Australia, asistir a un festival de música en Bélgica, tomar algún diplomado en el MIT, admirar la aurora boreal en vivo, conocer algún oasis del Sahara, pasear en bicicleta en los Alpes y, obviamente, conocer todo México, no puedo asegurar que lograré todo, pero sí que me esforzare para conocer lo más que pueda.   

Por ahora, a corto plazo, mi meta primordial es la titulación, decidí tomar el examen CENEVAl para hacerlo, también estoy por comenzar la certificación de inglés TOEFL, esto para buscar una maestría en el extranjero, aún no decido en que área me gustaría especializarme, pero es algo que, definitivamente, me gustaría hacer.  

Y es en esto que he encontrado plenitud: buscar lo que me gusta e interesa, aunque no tenga claro cómo hacerlo, porque me sitúa en una constante aventura; seguir mis pasiones, intereses y sueños pese a la adversidad, en otras palabras sería “ve por ello, no importa cometer errores, son parte del proceso”, porque realmente creo que debemos tomarnos nuestra felicidad en serio, esto es el mejor consejo que podría dar, porque te hace responsable de lo que quieres en la vida y permite ser un poco más consciente de las decisiones que tomamos. Con esto no digo que no tendremos días difíciles porque sí los habrá, pero por lo menos con esto en mente, puedes sentir como si eligieras tus obstáculos, estando dispuesto a enfrentar estos días, entendiendo que todo éxito requiere sacrificio, y es un precio que estamos dispuestos a pagar por buscar nuestra felicidad.